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lunes, 15 de diciembre de 2014

¿Todavía duermen con vosotros?

 ¿Habéis leído esto? Os invito a que lo hagáis. ¿Todavía duermen con vosotros?

En general, me gusta que se hable de estos temas. Que se de visibilidad a todos los padres y madres que hemos decidido dejar de hacer las cosas como se venían haciendo, y hemos empezado a basar la crianza de nuestros bebés e hijos en el amor y el respeto por encima de todo.

¿Es cuestión de moda? Yo creo que no. Es cuestión de movimiento de información y de conciencia social.

Hoy en día no "está de moda" reciclar. Simplemente se recicla porque es necesario para la sostenibilidad del planeta. Y yo creo que en el tema de la crianza ha pasado lo mismo. Ha habido unas generaciones atrás en las que se practicaba una disciplina que infravaloraba a los niños, a veces incluso justificando la violencia ya sea física o verbal, y por otro lado ha habido un abandono de los niños y adolescentes absoluto, por padres que a pesar de amarles tenían que trabajar.

Está claro que este no era el camino: generación ni-ni, caprichosa, sin valores, problemas de autoestima, violencia en las aulas, bulling, cada vez una edad más temprana en la iniciación al alcohol, las drogas...

Puede que en alguno de estos casos los niños hayan sido criados con respeto y amor, educados en valores y arropados y ayudados en todo momento por sus padres, pero seguramente será una pequeña excepción. Por ejemplo, ¿habéis visto el programa de TV Hermano Mayor? Todos los adolescentes que salen tienen una falta clarísima del APEGO SEGURO del que habla Carlos González en la entrevista.
Fuente: https://www.facebook.com/pages/Vínculos-y-Crianza-Respetuosa


El attachment parenting, no creo que surja y cada vez esté más presente por moda, por que lo digan Elsa Pataky o Mayim Bialik. En mi caso surge de la necesidad de criar a una persona segura de sí misma, que se respete, y como fin último surge de la necesidad de cambiar el mundo y mejorarlo.

En particular el colecho, el porteo, la teta y demás no son preceptos, si no herramientas. Y no creo que se pueda plantear un tiempo de colecho, de lactancia como adecuado. Habrá niños que se desteten al año, y los habrá que se desteten a los cinco años. Habrá niños que tomen el biberón desde su primera semana de vida, que hayan sido criados con el mayor amor y respeto del mundo.

Está bien tener a mano libros y datos científicos que hagan ver lo beneficioso de la lactancia, del colecho, pero cada uno tiene que ver lo que tiene en su casa.  Respetar los sentimientos, el tiempo de cada uno. Esto es aplicable a todas las edades. Preguntar a expertos o famosos cuanto y cuando en temas de cariño y amor es inútil.

¿Preguntarías al médico cuantos besos dar a tu pareja al día es lo adecuado? ¿Si Elsa Pataky hace el amor con su marido tres veces a la semana crees que se pondrá de moda?

La crianza con apego y la lactancia no son modas. Ni son temas de los que se pueda debatir para acabar aplicando en tu vida los resultados del debate. Porque cada madre-padre-hijos son un mundo. Cada familia aplica en su vida los tiempos y las formas que crean adecuados. Los grupos de crianza y de lactancia deben servir de apoyos y no de guías. Cada uno debe encontrar su camino y hacerse responsable del mismo. De nuevo el AMOR y RESPETO son las claves.









jueves, 7 de agosto de 2014

Semana Mundial de la Lactancia Materna (reflexión).

¡Hola de nuevo amig@s!
Echaba de menos mi vida de mamá bloguera.

 Desde qué empecé a #conciliar paso como mínimo diez horas fuera de casa. Como podéis imaginar no puedo compatibilizar mi vida familiar con el trabajo y con mis aficiones (estas quedan relegadas al último lugar).

En estas semanas he sufrido una gran transformación, he pasado de estar metida en mi nido familiar, todo el día al cuidado de mi hija, lactando cada 2-3 horas, a pasar toda la noche y parte de la mañana fuera de casa (esto nos ha llevado a un destete nocturno forzoso, que contaré en otro post).
 
Al salir del nido, he reflexionado acerca de la lactancia materna. He seguido ejerciendo de asesora de lactancia con amigas y he realizado consultas a través de Facebook. He tenido que sacarme leche en una oficina, he llegado a casa con dolor de pechos, como cualquier otra madre lactante trabajadora, he sufrido comentarios despectivos sobre lactar "a estas alturas", y he agradecido profundamente y más que nunca los ratitos de lactancia con mi hija. 

A través de mi experiencia con la lactancia, miro atrás y me veo en una postura radical, "talibana" que dirían  algunas. Hoy en día quizá sería más talibana aún en parte, pues creo que nadie debería perderse una experiencia como esta en la vida. Para mi las ventajas son infinitas, la experiencia perfecta, los beneficios innumerables. 

También soy menos talibana que nunca. Estoy cansada de leer consejos a madres lactantes sin fundamento, culpando, agobiando. He leído a madres que se sienten mal al ver a un bebé tomar biberón, y "me han dado ganas de darle la teta", asumiendo que para ese bebé es mejor una teta extraña, que un biberón que le da su madre.
He visto a muchas mujeres que creen que lactancia artificial es igual a fracaso, que la lactancia materna es sinónimo de sacrificio e infelicidad. He visto mujeres que quieren destetar y se sienten culpables. Que están cansadas de la lactancia y siguen. 

Yo no comparto que sin siquiera intentarlo, algunas madres den biberón a su recién nacido, más que nada porque su hijo se juega su salud, y hay que enfrentar su libertad de elección, con el derecho del niño de recibir la mejor alimentación, pero salvo esta excepción, no comprendo tantos enfrentamientos y juicios. En la mayoría de los casos las "prolactancia" como yo, no conocemos el contexto y la situación de una familia respecto a la teta, y hacemos juicios de valor sin que nadie llegue nunca a ninguna conclusión

Yo tengo una buena conclusión: la lactancia es FELICIDAD. 

Debe serlo. Siempre. Si no lo es, no merece la pena. 

Es mejor una familia feliz que una lactancia triste. 

Es cierto que la lactancia es lo mejor, tiene beneficios que apenas podemos imaginar, pero el apoyo a la lactancia no debería hacer chirriar dientes, deberíamos simplemente mostrar lo felices que somos lactando, y no juzgar. Ayudar si se pide nuestra ayuda y ya está. Por favor madres del mundo, el apoyo a la lactancia no es ser abanderadas de ésta, lo primero es ser madres. Ser Madres. Ser felices.
Sin más.

Feliz #semanamundialdelalactanciamaterna
#SMLM2014






jueves, 13 de marzo de 2014

Los falsos amigos

A raíz de una noticia de Antena 3 de hoy acerca del colecho, y unas declaraciones de enfermeras catalanas, Maca, de Mamá por Bulerías, ha escrito un post sobre Profesionales sanitarios comprados, que me ha inspirado para escribir sobre quienes son aquellos que los compran. Estos son a los que yo llamo "falsos amigos de la maternidad".

Son aquellas empresas que van de "colegas", que llevan el rollo de que te ayudan, y te proporcionan todo lo que necesitas para que tu bebé se críe sano y feliz.Van de guays, de que adoran que seas mamá, hacen videos lacrimógenos para que asocies tu maternidad con sus productos. Y ya estoy harta.

¡No las necesitamos! 

Encima sus páginas web van de que apoyan la lactancia, te resuelven dudas, te mandan muestras gratis. 

OLVÍDALAS

Su apoyo es falso, ellas viven de que tu lactancia no funcione, o que dure el menor tiempo posible. Como la lactancia materna está siendo la tendencia últimamente, ahora sacan otras guarrerías cosas para cuando tu bebé sea más mayor. Véase leches de continuación, papillas deshidratadas, purés, zumos, yogures... Incluso complementos alimenticios.

Son las mismas marcas a las que se pilló pasando carne de caballo por ternera, y seguramente más cosas que no sabemos.

Estas marcas son amigas de tu pediatra (mira los posters que suele tener la consulta), y se apoyan de médicos famosos poco escrupulosos para resaltar sus productos como los más beneficiosos para tu hijo, incluso por encima de la leche materna.

No sabemos hasta donde llega su poder, pero estoy segura que llega mucho más lejos de lo que pensamos.

Si queréis usarlas no hay ningún problema, solo hace falta que os quede claro que no son imprescindibles. Los bebés y niños necesitan la leche de su madre, y comida sana y productos frescos. Los yogures están sobrevalorados, los cereales los puedes hacer tu, incluso buscar alternativas a los de farmacia. 

Es decir, querida mamá primeriza, usa aquello que consideres con tu bebé, todas hemos pensado que a los bebés hay que darles un "suplemento de leche" o cereales hidrolizados, pero nada más lejos de la realidad. Esta industria vive de que tu creas que lo haces mejor con su ayuda o de que no eres capaz de amamantar a tu bebé. 

Y todo esto lo digo porque mi pediatra mucho montar talleres de lactancia, mucho recomendar leche materna, pero luego a los 5 meses me considera insuficiente para amamantar a mi bebé y me manda cereales, es la misma que cuando fui por primera vez a consulta y le dije "recomiendame una leche por si yo no tengo bastante" (cosas de primeriza) me recomendó una leche en vez de decir ¿porque no vas a tener bastante? La que dice ¿que toma la niña? y le digo pecho me dice ¿solo pecho? con cara incrédula. 

Esta claro quien manda, por mucha buena cara que tengan estas empresas el dinero es el que dirige el cotarro. Si no, ¿porqué pese a las recomendaciones de la OMS, o AEP,  se venden productos "a partir de cuatro meses"?

He sido la primera en sorprenderme al ver que todo lo que creía necesario para un bebé (biberones, potitos, papillas, incluso pañales desechables) son completamente PRESCINDIBLES. Y he flipado al darme cuenta de hasta donde estaban metidas estas empresas, hasta donde llega su mano, y cómo te venden la moto sin darte ni cuenta. Por eso quería advertiros. `

Porque es sorprendente hasta que punto nos lavan el cerebro para que cuando seamos madres compremos miles de historias que no nos harán falta para ellos seguir comprando opiniones. Y como intentan que sus productos lleguen a nuestros hogares haciéndonos pensar que la salud de nuestros hijos depende de ellos. 

Y NO ES ASÍ.







domingo, 12 de enero de 2014

Nuestras CRISIS de lactancia.

"Paciencia, mucha paciencia. Tal como ha llegado, la crisis se irá". 

Así finaliza el artículo de Alba Lactancia Materna sobre las crisis de lactancia. Es un artículo genial, recomendado para madres y no madres. Para aquellos que dicen: tu leche ya no le alimenta o ya no tienes leche. Pero no quería yo ponerme a despotricar ahora.
Ante un periodo de estos, si no estas informado, es fácil llegar a la conclusión de que no tienes leche.
Por supuesto que es una sensación infundada, cuando más tiempo esté el bebé al pecho, más leche habrá.



En resumen, una crisis de lactancia es un periodo en el que hay un desajuste entre la oferta y la demanda de leche. Y nosotros las hemos tenido. Además de libro. Tal como dice el artículo una a los 15 días, otra al mes, y aun estamos padeciendo la de los 3 meses. Es importante estar preparadas para estas crisis, si quieres dar lactancia materna exclusiva. Esto es una decisión personal de cada una.

No voy a contar la teoría, voy a contar mi experiencia.

A los 15 días, en realidad a los 14, justo el día que hacía dos semanas que nació. De repente ya no está tranquila, llora todo el rato. Come, y cuando no come, llora. Encima yo aun tenía los pezones algo doloridos de las grietas. Y ella solo quería teta. 
Llega un momento en que es desesperante, te crees que tiene hambre, y no se te ocurre nada que hacer. No puedes dormir, comer, ducharte tranquilamente, porque ella todo el rato en la teta.
De los dos biberones que le he dado en su vida, uno fue esta vez. Y claro, tal como te dicen madres y suegras, se durmió. Pero luego me sentí mal, porque ella no necesita leche de vaca, lo que hace es puro instinto, sabe que necesitará más leche porque va a crecer, y la leche se produce a demanda, cuando más tiempo esté en el pecho, más produce. Además luego le costó un montón hacer caca por culpa del biberón, además me tuve que sacar leche de todo el rato que estuvo sin mamar.

Y este horror de crisis es por su bien, por el bien de la lactancia. Y lo bueno es que pasa. Visto desde hoy, parece fácil, pero hay momentos en los que te pueden los nervios. Recuerdo un momento tumbada en la cama dándole el pecho en que no podía parar de llorar de la impotencia, del cansancio. Leí por aquel entonces la frase:
"ningún mar en calma hizo experto a un marinero".

Fueron un par de días muy muy malos. Pero pasó.

Al mes se repitió. Pero ya estaba preparada. La clave es relax. Lo que hice fue pasar la mayor parte del tiempo con ella en la cama. Además meterla en el fular también es buena opción para que se duerma. Pasar un rato en brazos con la abuela (momento en el que "le enchufó" el chupete a traición que hasta entonces no quería). El chupete para un rato corto está bien, para poder comer, ducharte, o relajarte un poco. Pero durante la crisis de lactancia el objetivo es aumentar la producción, así que lo suyo es que el bebé tenga en la boca el pezón no el chupete. Si la alejamos de nosotros al final conseguiremos bajar la demanda, acabar dando biberón y cargarnos la lactancia. 

En fin, que la crisis del mes también pasó.

Todas hemos crecido con las ideas de que la leche se acaba, o no alimenta. Conocemos casos a miles, en los que los médicos han recomendado complementar con biberón por estos casos. Es absolutamente falso, hay muy pocos casos en los que no se puede amamantar, y hasta ahora la excepción era la que daba pecho hasta los 6 meses. Recordar que la humanidad tiene millones de años de antigüedad, y la leche de farmacia es reciente. La raza humana se habría extinguido si ninguna tuvieramos bastante leche. Por eso creo que lo fundamental para que podamos dar el pecho a nuestro bebé tanto tiempo como queramos es LA INFORMACIÓN. La mayoría de pediatras no saben apenas de lactancia. Si tu vas con un problema de estos, te dirán que des biberón, porque su obligación es que tu hijo siga comiendo, esté nutrido. Si tu quieres que tu bebé se alimente de tu pecho y te surge algún problema hay muchas asociaciones, asesores de lactancia, grupos de apoyo que te pueden ayudar. Todas podemos. La clave es la perseverancia. La leche de farmacia es un negocio, que está bien que exista para cuando en libertad decidamos no dar pecho. Desgraciadamente hay muchas mamis que por falta de información dejaron de dar teta y sufren por ello. Si das biberón bajas producción, y es un círculo vicioso.

MENUDO ROYO ACABO DE SOLTAR.

Por último, crisis de los tres meses. Que llevamos padeciendo desde una semana antes de los tres meses hasta hoy, que tiene tres y medio. Ahora parece lo contrario que antes, ahora no quiere nunca teta. No sé que es peor. Me la saco y me la guardo mil veces a lo largo del día. Pruebo a ver si quiere y tengo suerte o no. Dice Carlos González (autor de Un regalo para toda la vida) que la crisis de los tres meses es de la madre, no del bebé. 
Es verdad que Alma come ahora más rápido, y no la quiero obligar a comer cuando ya no tiene hambre, pero yo creo que ella también tiene parte en esta crisis. Hay veces que parece que tiene muchísima hambre, se muerde la mano, los juguetes, la manta, o lo que tenga cerca, le pongo la teta y no la quiere y 5 minutos después le doy y parece que lleva años sin comer cuando la coge. Tengo que darla de comer paseando, si me siento, me suelta. No quiero agobiarla y ponerla al pecho si no tiene hambre, para que no genere rechazo, pero a veces no la pongo y cuando la pongo devora. Así que esto si que es una CRISIS con mayúsculas, estoy deseando que acabe. Solo me ha dado tregua algunos días que ha estado malita, y ahí si quería estar en la teta hasta dormirse.

Como la leche de fórmula me caducó (caduca al mes) tuve momentos en los que pensé en comprar una lata de "por si acaso", pero he descubierto que si algún día hay un momento en que necesite darle un biberón, será por mi comodidad, porque ella puede aguantar tres horas sin comer hasta que la teta esté llena. Las crisis son naturales, la leche de bote no. Así que ahora me enfrento a la lactancia sin complementos, en plan "cavernícola" y me va mejor. Me he hecho a la idea que los biberones no existen. 

Yo soy suficiente para ella, soy una mujer capaz de hacer el alimento más perfecto que existe, por más que las farmacéuticas te vendan sus leches como maravillosas. Es leche de vaca, es lo suficientemente buena para alimentar a aquel que su madre no quiera amamantar, o no pueda. Y para eso está bien que existan.

Pero no dejéis que las crisis puedan con la lactancia si realmente queréis amamantar. Buscar ayuda y tener paciencia. Y si necesitáis mi ayuda y apoyo, aquí lo tenéis. 

Y vosotras ¿padecisteis crisis de lactancia? ¿cómo las superasteis?